jueves, 20 de junio de 2013

El "espíritu" de la LOMCE

- Solo se refiere a hombres (No utiliza el femenino en el texto).
- No existe ninguna alusión a diversidades corporales, funcionales, sexuales y culturales.
- Términos más repetidos: "empleabilidad", "espíritu emprendedor", "crecimiento económico", "logro de trabajos de alta cualificación".
- Sistema de evaluación externa y censal.
- Procura la "normalización" (¿Quién establece la normalización?).
- Énfasis en el alumnado excelente.
- Elimina la Educación para la Ciudadanía e introduce Religión/Valores Culturales y Sociales como materia sustituta.
- Concierto con centros segregadores entendiendo que no se discrimina.
- La ley discrimina invisibilizando la diversidad afectivo-sexual y de género.

martes, 4 de junio de 2013

Ética, Estética y Orgullo

Vivimos tiempos complicados para la reivindicación. Se nos desarma sibilinamente con mensajes de desánimo a la población, se insiste en la necesidad de aguardar, sujetarse el cinturón y resistir la caída libre pues un día acabará despeñándose nuestra desgracia por su propia inercia, y esperemos que no nosotros contra una caja de pino en algún espacio bajo tierra. Y mientras enterramos las ilusiones,  embellecemos  las palabras y aguantamos el tipo… debemos esbozar una sonrisa y acudir a las aulas con la mayor naturalidad del mundo.
El profesorado, como grupo alienado por la política reaccionaria, tal y como defendería  la filosofía zombi de Jorge Fernández Gonzalo, asistimos impasibles a un descuartizamiento intelectual, moral, existencial de la Educación que repercutirá en el futuro (zombi) de nuestro alumnado (si no le ponemos remedio). Por qué llamarnos maestros o profesoras cuando el giro conservador “educativo” nos ubica como simples instructores e instructoras permisivos ante la falta de ética global.
Nos molestan los maquillajes sociales pero nos maquillamos a diario y nos disfrazamos para instruir, o sea,  cambiar  para que todo siga igual, como diría Lampedusa. Impostamos la voz, la alzamos, modulamos,  empleamos tecnicismos y reflexiones propios de la profesión. Todas tenemos claras nuestras competencias y evaluamos las competencias a nuestro alumnado  con la premura que nos exige la Administración (¿para cuándo una prueba de diagnóstico que evalúe las éticas?). La Contrarreforma  Educativa es muy lampedusiana  ofreciendo, en su “novedad”, el poder sobre la Ética a la Iglesia, cuando últimamente la voluntad popular ha manifestado su preferencia de laicidad en la escuela pública. También se excluye a la gente diferente que no encajan en los planes de una sociedad neoliberal.
En la película de Bob Fosse, Cabaret, un plano inicial muestra un travelling sobre un espejo distorsionado que refleja la sociedad berlinesa previo a la subida del nazismo al poder. Describía un momento histórico, pero a su vez nos cuestionaba sobre el modelo de sociedad que deseamos y nuestro compromiso con la Democracia…Como el tonto que mira el dedo en vez de observar la luna que señala el dedo, el espectador corre el peligro de quedarse mirando la distorsión del maquillaje del maestro de ceremonias en el espejo.  Un maestro de ceremonias cínico, grosero y obsceno que nos hace reír desde el escenario del cabaret, pero que, a la vez,  nos interpela sobre nuestra forma de estar y actuar en la vida. La imagen tétrica que nos ofrece Fernández Gonzalo en su libro no es menos inquietante: Aterrada, la protagonista avanza por una casa sitiada por una horda de zombis. Algunos han logrado acceder, pero ella logra esquivarlos sintiéndose cada vez más reafirmada en su privilegiada existencia… hasta que un espejo al final del pasillo le devuelve el reflejo de un rostro putrefacto en un cuerpo decadente.
De nada sirve el maquillaje o estética si en el interior no se desarrolla un carácter bondadoso o ética. Debemos preguntarnos si con nuestro trabajo ofrecemos únicamente cosméticos con el fin de llevar a cabo una formación superficial  o si, por el contrario, damos elementos suficientes  para forjar  en los seres  actitudes bondadosas y  un espíritu libre. Nuestra posición frente a temas  que afectan al desarrollo de la personalidad deja mucho que desear en lo concerniente a la pluralidad afectividad, la sexualidad y las cuestiones de género.  Aún no tenemos integrado el discurso moral del respeto a la diversidad en este terreno y nos cuesta integrarlo y normalizarlo  en nuestra labor docente.  Un estudio reciente de la FELGTB revela   la imposibilidad del alumnado LGTB de expresar abiertamente  su afectividad en las aulas por temor al acoso.  A pesar del ocultamiento se sigue produciendo bulliyng  homofóbico. Esto es intolerable.
Estamos  es el año de la Diversidad Sexual y de Género en la Juventud y este será el motivo principal de la manifestación del Orgullo LGTB.  Los” maestros de ceremonia” ubicados hacia el final de la manifestación, después de las pancartas, subidos en sus carrozas y maquilladas en exceso, intentarán, como en el Cabaret berlinés, mostrarnos nuestra miseria frente al espejo. Quienes se queden mirando solo el maquillaje no entenderán la reivindicación de una moral tan válida como cualquier otra, que un beso entre dos chicas, o entre dos chicos, no provoca sino el sentimiento de libertad necesaria para las complacidas, que subirse a unas plataformas sirve para tener una perspectiva más amplia de la vida…

   Adela cortina nos dice: “Labrarse un buen carácter, un buen êthos (he aquí la etimología de ética), es lo más inteligente que puede hacer una persona para aumentar sus posibilidades de llevar a cabo una vida buena, feliz”.  Está en nuestras manos proporcionar los elementos para que nuestro alumnado  forje una sociedad madura.       

miércoles, 15 de mayo de 2013

Cualquier familia, todas las familias


Alumbramiento: Una vez fuimos una diminuta porción de cariño que devino en un feliz alumbramiento. Nos importa muy poco como acontecieran  los  dichosos sucesos; el caso es que al poco de nacer, nuestros progenitores nos habían vestido de felicidad de no importa el color. La felicidad es objetivo prioritario de toda familia. Cuando niñas, entronizamos a las madres y los padres como si contempláramos figuras sagradas que todo lo saben. La revolución: la revolución que transcurre de la  infancia a la madurez  hace que los mitos se desvanezcan y es otra la mirada, quizás más serena aunque igualmente emotiva, la que derramamos  sobre nuestros progenitores. Nuestros progenitores (o tutores): Nos preguntamos, con el paso  del tiempo, cuál es nuestro lugar en el mundo dentro de esa célula social que es la familia cuando contemplamos la ancianidad en sus rostro…Nos miramos al espejo que nos delata con sarcasmo y pensamos, la vida es un compás de ruidos y silencios.
 Bullicio y aburrimiento: Es cierto, a veces surge el bullicio de los niños que  gorjean como gorriones en sus nidos, de sus juegos en casa, como en la infancia de nuestro recuerdo, de aquel alboroto que precedía a la siesta represora en una larga tarde de estío, donde el silencio  era solo perturbado por  el ronco motor de un ventilador destartalado…y luego, de nuevo el jaleo. Los primeros descubrimientos del mundo, contemplando las estrellas en una noche despejada o abriéndonos paso en un espacio secreto en mitad de la naturaleza.  Cómo contemplamos ahora aquella  ideología de los puños contra los carrillos esperando la merienda,  de los “me aburro” y los “¿falta mucho?” de los viajes familiares, de las patuchas colgando en el banco de un parque, de la sesuda filosofía del gorrito de lana calado hasta las orejas,  la mano protectora del padre o de la madre yendo al colegio, de aquel cinco raspado en un examen infausto… Y luego la fase de los secretos, ya en la adolescencia, cuando comenzamos a descubrir que nuestro estómago albergaba mariposas que provocaban temor y felicidad en la misma proporción.
Ruidos y silencios: Ayer como hoy, las sensaciones siguen un mismo compás de ruidos y silencios, de momentos emotivos y momentos de hastío, de situaciones que borraríamos del mapa de nuestra memoria y de aquellas otras que utilizaríamos como retazos de una segunda piel. Todos y cada uno de estos compases trazan la esencia de la familia, sea cual sea el origen, color, ideología o sexo de los miembros que la componen y la inercia que los une o separa. Cualquier familia, todas las familias se organizan en células que transitan el mundo, este único mundo en el que vivimos y soñamos creyendo en la existencia, acaso efímera, de la felicidad.
                                                                                                               
  Cyrano Gay Bergerac

jueves, 25 de abril de 2013

Cuentos para la diversidad: Luci


Hola, me llamo Luci. Tengo cinco años, el pelo muy rizado -como un estropajo, dicen Julia cuando no me lo puede desenredar- y los ojos muy grandes - como dos lunas, dice Ángela acariciándome las cejas. Vivo con mis dos mamás, Julia y Ángela, y con mi gata Miau. También tengo un oso de peluche, Bomba, que duerme conmigo. Cuando se aburre, Miau se pelea con Bomba y ruedan por el suelo. Siempre gana Miau, claro. Julia es traductora y trabaja en casa, rodeada de libros. Es quien me lleva al cole, me recoge, me baña y me corta las uñas. Si me porto bien, me hace para merendar sándwich de Nocilla. Me encanta el chocolate. Ángela es azafata y pasa muchos días fuera, viajando. Cuando vuelve siempre me trae un regalo. A veces es una muñeca, para mi colección de muñecas de porcelana. Pero aunque me gustan mucho los regalos, el mejor de todos es tenerla a ella con nosotras. Julia ha pintado en el techo de mi cuarto un mapa del Mundo. Así, cuando Ángela no está, miramos juntas el techo tumbadas en la cama y nos imaginamos dónde estará ella volando. Antes de dormirnos le mandamos un beso cada una. Ella dice que los recibe allí, en el avión, a veces mientras sirve un zumo de naranja. Los pasajeros la miran y no saben por qué, de repente, se pone tan contenta. Y luego, a escondidas, nos manda otro para nosotras. Los fines de semana que Ángela está en casa, me meto con ellas en la cama al despertarme y jugamos a hacernos cosquillas. Las tres nos reímos a carcajadas y Miau nos mira enfadada porque a ella no la dejamos subirse a la cama. Lo llena todo de pelos.

Algunas personas piensan que es muy raro tener dos mamás. Pero yo
creo que tener dos personas que te quieran tanto es… ESTUPENDO.

Cuentos para la diversidad: Una familia diferente


"Aquella mañana había amanecido con otra luz. Después de varios
días grises y lluviosos el sol invitaba a salir, a sentir el viento en
la cara, a mirar el mundo con otros ojos.
Así que el pequeño Sebastián y su padre decidieron ir a dar un paseo
fuera de la ciudad, buscar un lugar amplio y verde en el que jugar.
El papá, conduciendo, y Sebastián, con su balón sobre las rodillas, iban
con la mirada atenta a la carretera.
De pronto, sin saber por qué, Sebastián recordó un comentario que
había escuchado el día anterior y que no acababa de entender. Así que
trató de aclarar aquello con su padre.
–Papá, ¿qué significa “una familia diferente”?
–¿Una “familia diferente”? Mm… pues, no sé, puedes ser muchas
cosas. Para nosotros, por ejemplo, una familia en la que el padre es
chino, la madre es africana y los hijos tienen rasgos del padre y otros de
la madre.
–¿Y cómo es esa familia?
–Como cualquier otra. Digamos que es una buena familia. Se quieren
mucho, a veces tienen sus problemas, pero siempre tratan de ayudarse…
y pongamos que en esa familia a todos les encanta ir juntos al cine
a ver películas de aventuras.


Sebastián se quedó un momento pensando, recordando el comentario
de aquella persona mayor en el mercado, bastante cotilla, por cierto:
“Ya ves, ésos son una familia diferente…”
Cuando el pequeño coche rojo en el que iban, acabó de adelantar a un
camión, el pequeño insistió:
–¿Y cómo sería otra “familia diferente”?
–A ver, una en la que hay dos mamás con una hija. Son una buena
familia, se quieren mucho, a veces pueden tener su problemas pero
siempre tratan de ayudarse… y a las tres les gusta mucho ir al campo y
hacer caminatas con gente amiga hasta que ya casi se pone el sol.
–¿Y otra “familia diferente”?
–Veamos… Una con dos papás y tres hijos. Son una buena familia, se
quieren mucho, a veces tienen sus problemas pero siempre tratan de
ayudarse… y, por ejemplo, se lo pasan en grande cada vez que van a la
playa, a casa de los abuelos Rosa y José.
–Otra –pidió Sebastián.
–Bueno, una en la que el padre y la madre creen en Dios, pero cada uno
cree que ese dios es de una manera distinta.
–¿Y los hijos?
–Pues algo curioso… ¡Los hijos ni siquiera están muy convencidos de
que exista ese dios todopoderoso! Por supuesto, pese a esas diferencias,
son una buena familia, se quieren mucho, a veces tienen sus problemas
pero siempre tratan de ayudarse… y a todos les gusta ir cada fin de
semana al parque del barrio donde coinciden con algunos vecinos.
–Otra, Papá –dijo Sebastián con una sonrisa–. Otra “familia diferente”.
–En ésta hay una mamá y una hija. Pero la mamá de pequeña había
sido un niño, ¿sabes? Un niño que de mayor no quiso ser hombre,
quiso ser mujer. Y después de convertirse en mujer, decidió ser mamá.
Son una buena familia, ellas se quieren mucho, a veces tiene su s problemas
pero siempre tratan de ayudarse… y a las dos les fascina ir a la
heladería de Don Domingo a tomar juntas unos helados de fresa y chocolate.
Y así siguieron durante el resto del camino, como si se tratase de un
juego. Uno preguntando, el otro respondiendo, iban descubriendo que
aquello podía no tener fin. Cada vez encontraban más y más “familias
diferentes”.
De pronto, Sebastián se quedó callado durante unos segundos. El
coche, que ya era una manchita roja en medio de una gran pradera,
subía por un viejo camino sin asfaltar. El niño miraba silencioso cómo
los pájaros volaban de una ramas a otras mientras sonaba de fondo el
crushcrumcum de los neumáticos mordisqueando la tierra.
–Y dime, Papá, –soltó por fin– ¿nosotros también somos una “familia
diferente”?
–Mm… claro, ¿por qué no? Me imagino que todas las familias tenemos
algo que nos diferencia de las demás. Aunque creo que lo más
importante es eso que nos hace ser familia, y no tanto aquello que nos
hace ser diferentes, ¿no te parece?
Unos instantes más tarde, el coche se detiene. El sitio se parece bastante
a lo que habían estado buscando. Inmediatamente, Sebastián y su
papá corren, gritan, se divierten juntos. El balón ya rueda feliz sobre la
hierba húmeda.
No muy lejos de allí, otras familias diferentes encuentran la misma alegría.
La misma risa bajo el mismo cielo."

                                                                       Sergio Zeni Beni

Cuentos para la diversidad.- Bodas en regaliz

"Érase que se era
Una hermosa granja en las afueras
Perros y gatos
Quesos y ratones
Lombrices y perdices
Vivían todos muy felices.
Catalina la gallina tenía muchas amigas
En especial hermenegilda, la tortuguita más linda.
Cuando salían a pasear
Catalina madrugaba
Muy guapa quería estar
Bolsito y zapatitos de tacón
Lazos de colores y un bonito cinturón.
Si Hermenegilda se retrasaba unos minutos
Catalina nerviosita se ponía a pensar:
“ Pero dónde estará mi linda?
¡Se vuelve a retrasar!
¡Hay que ver Hermenegilda la lata que me das! “
Así pensando estaba
Cuando la vio aparecer
Todita engalanada
De la cabeza a los pies
Tan guapa estaba
Que Catalina no se pudo aguantar
¡Dime que sí Hermenegilda!
¡Que conmigo te vas a casar!
Hermenegilda ilusionada no se pudo negar.
De blanco las dos se casaron
En el centro del corral.
Todo parecía un sueño
Porque vino hasta el dueño.
Fue otro día feliz
En la granja Regaliz."

Para niños a partir de 3 años. Incluso se lo pueden
aprender como una poesía o canción: la
rima le da musicalidad.

Fátima Verona Martel